No es simplemente la simpatía lo que vuelve a una persona única, es aquel conjunto de cosas (valores, acciones y momentos) lo que hace que todos los seres sean únicos...
Sin embargo crecemos con la idea de que todos los seres somos diferentes por nuestras costumbres e ideas, yo creería que todos somos diferentes en sentido que cada cual tiene la mezcla de lo único en cada tarea que ejerce y lo diferente en cuanto a patrones que ocurren desde afuera...
Claro está, el ser humano se mueve en grupo por miedo a la soledad, a quedar fuera del sistema, pero el mismo que tiene miedo rechaza al igual que puede tener la misma inquietud que el, el sistema está hecho para igualar y olvidar, dividir y multiplicarse...
Razones para aislar parece que hay miles, quizás en su gran mayoría injustas, pero que sería de la vida sin las injusticias, el mundo separa por modas, gustos o acciones, crecemos adecuados a igualdades, separándonos de lo distinto, no dando oportunidad de conocer, valorar, comprender y cambiar...
Ejercemos violencia por el hecho de imitar una reacción de los demás, buscamos sobrevivir y resistir en un constante en un mundo donde todo lo vale, donde ya no hay límites y si nos llevamos a alguien puesto en el camino, convirtiéndonos en piedra, lo hacemos, no importa es totalmente natural...
Si tan solo pensáramos un minuto, observamos al que está al lado, la inclinación natural es juzgar su modo de vestir, peinar y presentarse ante el mundo, solo lo exterior, al observar algo distinto comienzan las críticas... Simplemente un mundo de apariencias...
Parar la rutina y preguntarnos: ¿nos damos la oportunidad de conocer?, ¿nos damos la oportunidad de cambiar?, ¿tenemos miedo a quedarnos solos? Es quizás la única manera de cambiar...