miércoles, 31 de mayo de 2017

Soltar

     Dejar ir, olvidar, cambiar, entender, re encontrarnos, liberar, desatar, arrancar, despegar, cuantos sinónimos para una misma acción; poder soltar.
Poder decir gracias por lo vivido, entender que todo tiene un principio y un final, que llega un momento donde seguir escribiendo historias que solo lastiman no tiene lugar, solo lastiman, hieren, duelen.

      Soltar es intentar vivir sin cargas ni apegos, liberar la presión que ejercen situaciones que solo necesitan ser extraídas para dejar de ser complicaciones. Encontrar el final para la larga lucha que vivimos en un continuo supremo de eliminar y escapar de los miedos. 
Nos ahorra tiempo, nos genera alivio, pero por sobre todo, nos cambia y libera.

      A veces el miedo a soltar se genera por el hecho de encontrarnos solos a pesar que mayor sea el dolor generado por lo que no queremos expulsar, el miedo a perder el control sobre nosotros mismos, a no reconocernos después de los cambios, debemos aprender que soltar no es perder sino crecer como personas, aclararnos a nosotros mismos sobre lo que somos.

    Soltar para vivir, poder crecer, liberarse, encontrarse, cambiar, extender los brazos al universo y olvidar miedos. 

   Nadie dijo que sea fácil, es un camino de piedras lleno de recuerdos, de pérdida del conocimiento de nosotros mismos, allanar nuestras almas, cosechar y confiar en que cada sentimiento, persona o situación que se logra soltar es porque no se puede seguir con el recuerdo... 

martes, 23 de mayo de 2017

ocho letras

Al principio crees que simplemente es porque no te conocen, dejas pasar el tiempo, las agresiones y los malos momentos creyendo que solo es el derecho de piso que a veces hay que pagar en esta vida.

Pasas piedra por piedra creyendo que en algún momento las cosas van a cambiar pero, con el paso del tiempo la exclusión se convierte en un agravio constante, allí comienzan las dudas ¿Que les hice?, ¿Por que yo?, comienza el aislamiento, las lagrimas que corren cada noche, el miedo que crece día a día. Dejas fluir para simplemente no lastimar a nadie que este cerca de tu entorno, se empieza a creer en el ''sola es mejor'', la rutina avanza hasta que un día de palabras e insultos aparecen los golpes, los días que pasaron solamente te dicen ''no podes mostrarte débil delante de ellos'' soportas el llanto hasta que su vista no te persigue pero el daño ya esta echo, convirtiéndose lentamente en sombra...

Algunos hablan que esas ocho tediosas letras formuladas en una palabra ''bullying'', desaparecen con el tiempo, se olvidan. Déjenme decirles que son un flagelo, aparece mediante miedos, es la sombra del pasado que aparece todo el tiempo, sin dejar descanso, descubrís que el miedo es mas fuerte que vos, que todos los días es una lucha constante, el cansancio gana y a veces solo a veces se encuentra luz en la penumbra.

Desde pequeños nos enseñan que en grupo todo es mejor, así comenzamos a creer que en grupo tenemos la fuerza para destruir lo que sea que se encuentre por delante de nuestra vista, sin importar sus preocupaciones, limitaciones y vivencias, nos aislamos del derecho de conocer al otro, de aprender de el. Aislar por el simple echo de que es mas importante la potencia que se siente al moverse de a grupo que de pensar ''¿Si no soy igual a el resto por que tengo que estar ahi?'' entonces todo se dispersa, comienzan las burlas, los comentarios aparte, empiezan los tormentos hacia el otro y sobre todo mirar al otro como diversión. 

En la naturaleza del ser humano esta el instinto salvaje, eso que nos pertenece como parte de la raza animal. Algunas veces el instinto le gana a la razón en otras la destrucción corrompe muros, a veces no comprendemos los limites, creemos que no hay mayor potencia que la sabiduría humana, olvidamos que el de al lado sufre y vive, cambia, progresa y sigue porque así lo pide la civilización.

A veces las ocho letras son simplemente la marca mas grande en la vida de un joven, porque en algunos casos no se busca, aparece y es simplemente una lucha constante... 

martes, 16 de mayo de 2017

Aquellas cosas...

Algunas veces toca despedirse de recuerdos, de sentimientos que se quedan en lo mas profundo de nuestras almas guardados como si fuese el cofre mas preciado de la vida...

El destino si es que existe, es sabio, sabe cuando mover los hilos, en que momentos sorprendernos y en que otros simplemente dejarnos llevar...

La naturaleza nos lleva por distintos climas sumamente adversos que, en algún punto, acompañan sentimientos, nos llama, nos sigue, nos conecta...

El calendario se mueve marcado por días, meses... Cada día de la semana tiene un nombre, un sueño, un deseo una atracción, una locura que es decidida de los modos mas variados posibles... Los recuerdos aparecen así marcados por un día, un mes, un año, una abstracción generada por cada uno en lo mas profundo...

Los recuerdos son eso que está guardado bajo llave, que nuestra mente procede a hacernos aparecer en el camino de la vida sean felices o tristes... tengan el tinte de personas o amaneceres... Aparecen en el momento que la vida elige para ayudarnos a recordar que todos en algún momento supimos ser eso que hoy quizás veamos lejos...

Cada forma del cielo, cada constelación, cada variación de los días genera cosas... Esas cosas que no identificamos bien pero que aparecen en el momento que mas lo necesitamos... En esta dicotomía se esconde el secreto, el progreso y el mapa de orientación de cada uno... solo tenemos que saber ver que todo es un ir y venir... Pero lo que el mundo se lleva vuelve en forma de lo que cada uno desee ver pero sobre todo recordar...