A veces me pregunto ¿cómo levantarse después del dolor? Cuando se siente que todo está vacío, cuando nada aparece a tu alrededor, estás perdido en un inmenso abismo sin encontrar el cambio, buscando solucionar cosas que quizás lo único que necesitan es tiempo... Esto último es quizás la mayor abstracción mental, una utopía, un abismo donde todos los espacios se entrecruzan, donde quizás lo único que no se cruzan son aquellos caminos que se necesitan para desviarse, abrir alas, descubrir horizontes o simplemente aquello que algunos llaman "salvarse".
¿Acaso salvarse es olvidar? Salvarse es encontrar el camino para comenzar a cambiar las tormentas pero de ningún modo es olvidar porque nuestra mente es sabia y cada acontecimiento nos obliga a retroceder y comenzar la búsqueda del ¿para qué?. Intentar olvidar es simplemente la forma de escape, la puerta de salida rápida a aquello que deberíamos bloquear, pero si realizamos esta acción de ningún modo convertiríamos en vivencia lo sucedido. Porque cada golpe debería convertirse en enseñanza, cada puerta abierta debería ser encontrar la llave del cambio para descubrir otras puertas, estamos en la vida para experimentar, abrir y cerrar puertas, descubrir horizontes o simplemente construir nuestros propios muros, escudos y fortalezas.
Supongamos que nos dan tres caminos, uno necesita de un ejército, el otro de un grupo pequeño y el tercero de uno mismo, la generalidad eligiría el primero porque simplemente es sencillo seguir a la multitud por la simple ironía de no ser desplazado, así funciona la mente, se mueve en conjunto. Pero: alguna vez pensamos ¿qué pasa con aquellos a los que dejamos atrás por las propias decisiones? Esos que vamos olvidando al final del camino terminan agarrando el tercer camino, observando como el resto camina en conjunto, viéndose como lo que no puede ser, allí está la personalidad, esta es la única que puede cambiar el parecer de estos, la que puede moldear y la que elige cuándo, dónde y cómo seguir. La valentía es el síntoma de querer salir adelante, de demostrar que no por tener una cualidad distinta todo debe funcionar en su contra.
En el cielo hay nubes, todas tienen formas distintas, está es la mayor comparación con la vida, hay tantas personas como nubes, hay tantas situaciones como formas, en nosotros está el que hacer, como mirar y sentir, observar el mundo, cambiar o olvidar. En nosotros están las llaves no solo de la vida de uno sino de la vida de todos, está la clave de la vida en civilización, se encuentran las sonrisas, los problemas, las claves, las soluciones, la felicidad o la tristeza. La acción de uno se convierte en acción colectiva minuto a minuto, en el cambio el retraso, en el pensamiento o abstracción, en el mirar y cambiar u observar y dar vuelta la cara...
En nosotros están todas las claves que no creemos ver...
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